Ordenar y repactar deudas: qué priorizar y qué riesgos
Respuesta corta: Ordenar tus deudas parte por un inventario honesto: lista cada deuda con su saldo, tasa de interés, cuota y atraso, incluyendo tarjetas, líneas, avances, créditos de consumo, casas comerciales y deudas informales. Luego prioriza: paga siempre los mínimos de todo para no caer en mora, y destina todo excedente a la deuda más cara (usualmente avances en efectivo, líneas de crédito y tarjetas rotativas), que es el método que menos intereses paga en total. Repactar significa acordar con el acreedor nuevas condiciones para una deuda que no puedes pagar; consolidar es juntar varias deudas en un solo crédito nuevo, idealmente más barato. Ambas pueden ayudar, pero tienen riesgos: alargar el plazo puede bajar la cuota y aun así encarecer el total, la repactación puede incluir cobros adicionales y capitalizar intereses, y consolidar sin cambiar hábitos suele terminar en el doble de deuda. Antes de firmar compara el costo total y el CAE, revisa tu informe de deudas de la CMF, y desconfía de intermediarios que cobran por adelantado por limpiar DICOM o tramitar repactaciones.
Cuando las deudas se acumulan, la sensación es de estar apagando incendios: pagas lo que grita más fuerte y el total nunca baja. Salir de ahí requiere método, no heroísmo. Este es el orden correcto.
Paso 1: haz el inventario completo
No puedes ordenar lo que no ves. Arma una tabla con todas tus deudas:
| Dato | Por qué importa |
|---|---|
| Acreedor y tipo de deuda | Tarjeta, línea, consumo, casa comercial, automotriz, informal |
| Saldo total adeudado | El número real, no “la cuota” |
| Tasa de interés / CAE | Define cuál es la más cara |
| Cuota mensual y día de pago | Para cuadrar el flujo del mes |
| Días de atraso, si hay | La mora genera intereses y gastos de cobranza |
Para no olvidar nada, descarga gratis tu informe de deudas de la CMF: ahí aparecen tus deudas con instituciones fiscalizadas y su estado.
Paso 2: prioriza con una regla simple
- Paga el mínimo de todo, siempre. La mora es lo más caro que existe: suma intereses de mora, gastos de cobranza y te cierra puertas.
- Todo excedente va a la deuda más cara. Típicamente avances en efectivo, líneas de crédito sobregiradas y saldo rotativo de tarjetas. Matemáticamente es el método que menos intereses paga.
- Cuando liquidas una, su cuota completa pasa a la siguiente. El efecto bola de nieve hace el resto.
Si necesitas motivación más que matemática, partir por la deuda más chica también funciona: lo importante es tener un orden y seguirlo. Y para que el excedente exista, necesitas un presupuesto simple que se mantenga.
¿Cuándo conviene repactar?
Repactar es acordar con tu acreedor nuevas condiciones (plazo, cuota, tasa) para una deuda que ya no puedes pagar como está. Conviene evaluarla cuando la cuota actual es sencillamente impagable y estás a punto de caer (o acabas de caer) en mora.
Riesgos que debes mirar antes de firmar:
- El plazo largo encarece. Una cuota que baja de $200.000 a $120.000 estirando la deuda al doble de plazo puede significar pagar mucho más en total. Pide siempre el costo total del crédito y compara.
- Capitalización de intereses y cobros. La repactación puede sumar al capital los intereses impagos, comisiones y gastos. Pide el detalle por escrito.
- Repactar no borra el historial. Regulariza la deuda hacia adelante, pero tu comportamiento previo queda registrado.
¿Y consolidar deudas?
Consolidar es tomar un crédito nuevo para pagar varias deudas caras y quedarte con una sola cuota. Funciona solo si se cumplen dos condiciones:
- El crédito nuevo es más barato que el promedio de lo que reemplaza (compara CAE y costo total).
- Cierras o reduces los cupos que quedaron en cero. Este es el punto donde la mayoría falla: si las tarjetas siguen abiertas y los hábitos no cambian, en un año tienes la deuda consolidada más las tarjetas llenas de nuevo.
¿Qué evitar sí o sí?
- Pagar una deuda con otra más cara (avance en efectivo para pagar la tarjeta).
- Intermediarios que cobran por adelantado por “limpiar DICOM” o “repactar por ti”. Los trámites reales los haces gratis y directo con el acreedor; sobre aclaraciones de morosidad, revisa cómo salir de DICOM.
- Dejar de pagar “para que me llamen a repactar”: la mora te encarece la deuda y debilita tu posición.
Si la situación es de insolvencia real —las deudas superan toda capacidad de pago—, la Ley 20.720 contempla procedimientos formales de renegociación para personas ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, un camino legal y gratuito que vale la pena conocer antes que cualquier salida informal.
Cierre accionable
Hoy: descarga tu informe de deudas de la CMF, arma la tabla con saldos, tasas y cuotas, y marca la deuda más cara. Este mes: paga todos los mínimos y dirige cada peso extra a esa deuda marcada. Y si la cuota total es impagable, pide propuestas de repactación o consolidación por escrito, compáralas por costo total y CAE, y firma solo la que efectivamente te deja pagando menos, no la que solo se siente más liviana.
Preguntas frecuentes
¿Qué deuda conviene pagar primero?
Primero paga los mínimos de todas para evitar mora, y luego destina el excedente a la de mayor tasa de interés, que suele ser avances en efectivo, líneas de crédito y saldo rotativo de tarjetas. Así minimizas los intereses totales.
¿Repactar una deuda me deja con mal historial?
Repactar regulariza tu situación con el acreedor y detiene la mora, pero las condiciones nuevas pueden ser más caras y el sistema financiero puede considerar tu comportamiento previo. Es mejor repactar antes de caer en mora profunda que después.
¿Conviene consolidar todas mis deudas en un solo crédito?
Conviene solo si el crédito nuevo tiene costo total y CAE menores que el promedio de tus deudas actuales y si cierras o reduces los cupos que dejaste en cero. Si sigues usando las tarjetas, terminas con la deuda antigua más la nueva.
¿Dónde veo todas mis deudas vigentes?
Puedes obtener gratis tu informe de deudas en el sitio de la CMF, que muestra tus deudas con bancos y otras instituciones fiscalizadas, su estado y morosidades registradas.